Nuestro colaborador
Kenderster nos hablaba de la educación en México en el último post que escribió, he de admitir que casi me hace llorar
la noticia que enlaza; viendo la forma de enseñar en
Finlandia y el absoluto compromiso de padres, maestros y alumnos, no puedo sino sentir mucha pena por nuestros
jóvenes.
A mi parecer, y creo no estar equivocado, en mucho es culpa de los padres, por que entre el ciego amor a los hijos y el orgullo idiota, pocas veces se atreven a aceptar su parte de la culpa enfrente de los maestros defendiendo a los bodoques a capa y espada sin atreverse a pensar que tal vez el profesor tenga razón (¿
COMOOOO??? ¿Mi
hijooo?
NOOOO el no es así) .
Por otro lado,
también es cierto que las instituciones de nuestro país acostumbradas al a burocracia y mediocridad, juegan cada sexenio (o cada que se les da la gana) a modificar planes, sistemas y presupuestos sin tener la más remota idea de como mejorar la educación, como bien lo mencionaba
Kenderster; dejando a los profesores en un verdadero pozo de
absurdos (o que alguien me explique por que diablos ahora los
profes tienen que hacer un plan pormenorizado de sus actividades durante el año, con horas y fechas como si de lanzamiento del transbordador espacial se tratase, ¿que? ¿un
día que falte el maestro por enfermedad, un grupo
difícil, una emergencia escolar y todo el trabajo de hacer tal estupidez se viene abajo y pierde sentido, por que ya no se ajustarán los horarios nunca?).
Pero claro, no toda la culpa es de los padres o de los políticos; en mi experiencia he conocido a
muchísimos maestros que dan clase
rutinariamente, sin tomar en cuenta que deben ajustarse a los grupos, a sus conflictos, necesidades e intereses, algunos que en pleno siglo
XXI no tienen idea de que es un blog y que usan
Word como si fuera una máquina de escribir cualquiera; entiendo perfectamente que entre padres y autoridades, sumado a el desprecio de los alumnos que los ven como el enemigo idiota a vencer, la tarea educativa no es nada fácil, pero una cosa es tener el camino
difícil y otra muy distinta es conformarse y dar clases con la misma pasión con que se ponen la ropa por la mañana.
Definitivamente la tenemos difícil, y no es nada prometedor el futuro, no al menos a mediano plazo, pero mientras algunos nos preocupamos por todos estos asuntos, mientras hay maestros que de verdad se esfuerzan, se actualizan, se preocupan por sus alumnos y se OCUPAN de ayudarlos, incluso a nivel personal, tenemos pleitos
vecinderos en las noticias:
La SEP, sin propuestas concretas para mejorar la educación: SNTE